Y es en soledad cuando recuerdo las miradas, el reclamo no atendido… Aún miro sin mirar tu fotografía y veo la Luna pero su luz ya no ilumina… Es en momentos como éste, cuando me pregunto si mi quebrada salida de aquel teatro fue sólo sueño o la amarga realidad, es hoy cuando aún intento recordarte y preguntarme si fue o no real…
Aún sigue en mi mano la cicatriz de aquel cristal que saltó de la ventana para buscarme, sigue en mi interior el dolor y la impotencia al verte entre sus brazos… ¿Sanará?
Sigue el cigarrillo consumiéndose en mi mano y los labios que un día te besaron, hoy, calada tras calada agotan el dulce sabor de mi beso para sustituirlo por el amargante sentimiento que recorre mi alma. Y una vez más sólo tú y tu recuerdo tenéis la respuesta…
sábado, 16 de febrero de 2008
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