viernes, 17 de octubre de 2008

Porque hace tiempo que no escribo...

Hace ya tanto que no escribo… o me parece tanto…
Casi olvidé cómo hacerlo.

No logro derramar nada inteligible sobre el papel, nada significativo, nada…

No dedico mis noches a la palabra, ni las mañanas, sólo a la esencia descorazonada que día tras día se va perdiendo en mi memoria.

Recuerdo tantos momentos frente al teclado, frente a la ilusión que palpé real.
Y ahora no entiendo o no consigo recordar cómo, cómo volver, cómo encontrarme, cómo sin perecer…
  encontrarte.

lunes, 7 de abril de 2008

Una aseguradora... xDD que ilusa...

martes, 25 de marzo de 2008

Escribir sobre ti, que no para ti, es ya una costumbre en mi día a día. Ya sea en un margen del cuaderno o irrumpiendo con un par de frases la explicación de las obras literarias del 98… ya en el comienzo de una historia que jamás verá un final o en los párrafos de desordenado encuentro que desecho en unas hojas rechazadas ya anteriormente, por el trazado de una aprendiz en las artes plásticas.

Un día, hace no demasiado, creí haberte hechizado… creí mi poder suficiente para mantenerte aquí, conmigo… es ahora cuando surge la desesperación y el impotente sentimiento de rechazo.
Te veo lejos, impasible, ausente a lo que siento por ti. Te noto distante, ya no siento tu esencia ligada a la mía, sólo la huella de atarme a un pasado que tuvimos en común. ¿Por cuánto se prolongará la punzante sensación que produces en mí?

Siento aún el calor de tu beso y de tu cuerpo ligado al mío, siento tu amor pero no puedo afirmarlo como real… Desligada de lo que un día vivimos, recordando…


* Encontré hoy estos párrafos en el escritorio de mi ordenador y ahora me sorprendo pues vi que sí tuvieron algo de sentido, los empiezo a mirar como si se trataran de pensamientos ajenos a los míos y qué curioso… no hace tanto que salieron de mí.

jueves, 13 de marzo de 2008

Ojalá pudiera desterrarte a mi recuerdo y ahí sí, dejarte al amparo del posible olvido...

domingo, 9 de marzo de 2008

Me llamó un 5 de marzo a las 17:16 año: 2008 Cuando pude darme cuenta... la suma de los dígitos era igual a seis... y yo que pensé, se había adelantado un día con su llamada, pero no... el seis estaba presente.

miércoles, 5 de marzo de 2008

Hoy pude comprobar que no había olvidado tu voz... y sin embargo, no alcanzaba a recordar lo dulce que es... y pude comprobar que eres de las pocas personas capaces de arrancar lágrimas y lágrimas de mí, pese a contenerlas con la rabia que propino por no tenerte.

domingo, 24 de febrero de 2008

Huyendo del sentimiento

Le enseñé una foto de Laura. Tenía una mini colección en el móvil, todas trabajando en enormes lienzos o modelando en barro (en las clases de la facultad)
Mostré un bello primer plano de la alumna de último curso.

-Es guapísima-Dijo Lucía, con aire molesto y al tiempo curioso.

-Lo sé, maravillosa. Pero tiene un gran defecto- Dije sin dejar de mirar la enorme pantalla de mi móvil.

-¿Cuál?

-Está enamorada de mí.

viernes, 22 de febrero de 2008

jueves, 21 de febrero de 2008

Extraño...... Sí, te extraño a ti.

“Y es que ya no me queda más que refugiarme en las palabras, en un hipotético camino que al parecer tampoco tiene salida.
Siento tus miradas tan lejanas… tan ausentes de las mías… siento tus pensamientos distantes y puestos en otra, tus palabras dedicadas… ya no a mí

Tengo que reírme, pues es tanta mi confusión… he perdido la llave, la copa y el camino. Sé que debería escapar, quizás fuera desde hace ya demasiado, la mejor opción.
¿Demasiado responsable? Sí, diría que sí…

Caprichoso destino, me encaminó hacía ti y ahora vierte mi esencia por la desembocadura equivocada, e intento agarrarme pero resbalo hacia un lugar que desconozco y al que no puedo evitar temer. Se dirige mi alma errante hacia ese opaco horizonte envuelto en la ilusión…”


-Y bien doctor… ¿Cree que necesito tratamiento?

miércoles, 20 de febrero de 2008

Verde y Parda tu mirada.

Y es que no sabría describir qué me ocurre, qué pensamientos abordan mi mente, ni siquiera pierdo el tiempo en ordenarlos, simplemente golpeo el teclado, a las prisas, sin parar, sin releer, sin miramientos, sin más… aquí estoy, aquí está ese algo de mí que desesperadamente grita, llora y sonríe por ver que nada es como debería.

Gira mi vida, gira con tal rapidez que mi vista se cansó de poner los elementos en el lugar adecuado. Me invade esa sensación, ese algo que un día vete a saber quién denominó como adrenalina, una sustancia segregada por… ¿Por qué? ¿Existe motivo? Seguramente sí, pero ya ves… tal es mi ignorancia.
Llora mi alma, se quiebran las palabras y bajo la mirada, sí… escuchando esa canción que un día tú escuchaste a mi lado, esa canción que en tantas ocasiones me dedicaste, esa canción que golpea mi cabeza y despierta la misma sensación que la primera vez que la cantaste para mí… O tal vez, no para mí… pero la cantabas y yo escuchaba, al otro lado del teléfono, sintiéndome como una intrusa, pero cantabas… y yo la sentía para mí. Y cantabas y una y otra vez se encogía mi corazón… ¿Por qué? Simplemente, te sentía parte de mí.
Aunque yo supiera que no, pero… ahí estabas, ahí estuve y… (No puedo evitar sonreír) cantabas…
Te siento lejos de lo que soy, de lo que fuimos (Si es que en alguna ocasión llegamos a ser algo) te pienso y afortunadamente, ya no te sueño…
Nunca antes había notado la verdadera carencia de tu esencia, se desvaneció tu perfume, tus miradas, tu caricia… Sin embargo aquí me tienes, como una tonta, recordando tus besos, arañándome y desgarrando lo que siento, lo que llegué a sentir, los recuerdos… Impotente ante la necesidad de traerte por unos instantes a mi lado.

Tu voz a veces se hace presente como eco de frases que un día me dedicaste y aquí estoy, perdida, confusa, con aire satírico y toques de una filosofía propia e inventada, que intenta darle sentido a aquello que me rodea…

¿Y sabes? Aunque no llegaré a admitirlo y mantendré la mirada fija en un punto del horizonte, aunque ignore todo lo que pueda enlazarte a mi vida, aunque huya de todo e intente refugiarme, a pesar de todo… Sigue algo de tu voz conmigo, sigue la sensación del primer beso, la primera caricia, el primer abrazo, el brillo de la Luna que llamaste a mi presencia, sólo por la angustia que sabías… podía aún sentir ante su falta.
A pesar de todo y aunque me niegue… te echo en falta… Sea tal vez un error por mi parte.
Respiro y nace un hondo suspiro y de algún modo te siento ausente y como sueño… pero bueno… ¿de gabardina blanca la próxima vez?

martes, 19 de febrero de 2008

De gabardina blanca…

Visualizaría su imagen por primera vez en mitad de una noche abandonada a mi suerte. Los sonidos, mis recuerdos y sensaciones se habían desvanecido con las tantas lágrimas derramadas. En silencio, la mirada sepultada en un horizonte de tono azul marino… bebía un sentimiento indiferente, ya el salado de mis lágrimas se deshacía al resbalar por mi rostro y el brillo de mis ojos se volvió opacidad con la nocturnidad del bosque.

Sentada en las faldas de las enormes encinas y recostada sobre su tronco, pude verla… Una joven muchacha caminaba en dirección a las aguas del río que corría próximo a mí, arropado por el propio bosque y sus interminables senderos.
Se apreciaba el crujir de las hojas resecas con el lento paso de la joven, sus pies desnudos se hundían en la tierra mojada…

Desde aquel instante, quedaría absorbida por su bella imagen.

sábado, 16 de febrero de 2008

Acompañando un recuerdo...

Y es en soledad cuando recuerdo las miradas, el reclamo no atendido… Aún miro sin mirar tu fotografía y veo la Luna pero su luz ya no ilumina… Es en momentos como éste, cuando me pregunto si mi quebrada salida de aquel teatro fue sólo sueño o la amarga realidad, es hoy cuando aún intento recordarte y preguntarme si fue o no real…

Aún sigue en mi mano la cicatriz de aquel cristal que saltó de la ventana para buscarme, sigue en mi interior el dolor y la impotencia al verte entre sus brazos… ¿Sanará?
Sigue el cigarrillo consumiéndose en mi mano y los labios que un día te besaron, hoy, calada tras calada agotan el dulce sabor de mi beso para sustituirlo por el amargante sentimiento que recorre mi alma. Y una vez más sólo tú y tu recuerdo tenéis la respuesta…